Quiero llamar la atención sobre dos realizadores americanos de cierto nombre en la escena comercial yanqui: Jason Friedberg y Aaron Seltzer. Como digo, estos señores al menos tienen nombre, mentado a menudo en combinación con malsonancias y juramentos: lo que no tiene nombre es lo de sus películas.
¿Recuerdan aquella de Espía como Puedas? Salía el tipo del pelo blanco. Estos dos figuras escribieron a pachas un guión ante el que solo cabía la deportación o la adoración incondicional (¡y tuvo que ser lo segundo!). Solo una pista, la frase promocional rezaba: “Todas las mujeres; toda la acción; la mitad de inteligencia” (y luego se extrañan de las matanzas en las universidades... ¡si es que van provocando!).
Bueno, pues el caso es que después de aquello, los seis guiones que escribirían, a lo largo de diez años, llevarían todos y cada uno la palabra movie cerrando el título (por si las confusiones). A saber: Scary Movie, Scary Movie 2, Scary Movie 3, Date Movie, Scary Movie 4 y Epic Movie.

El cine de Friedberg y Seltzer es el siguiente paso evolutivo hacia el ruido blanco. Hollywood lleva años regurgitando el cine clásico, cada vez más consumido, pulido por los ácidos de su titánico estómago que nada tiene que envidiar, en cuanto a digestiones pesadas se refiere, a la del sarlacc común. Pero es que... ¿para que hacer el enésimo remake si con unos cuantos recortes de American Pie, Piratas del Caribe o Saw se pueden hacer todos los taquillazos que uno quiera?
Scary Movie (278.019.771$)
Scary Movie 2 (141.220.678$)
Scary Movie 3 (220.673.217$)
Date Movie (84.795.656$)
Scary Movie 4 (178.262.620$)
Epic Movie (86.834.797$)
En un mercado en el que la proyección de una película apenas cubre gastos y hay que cruzar los dedos para ver si con el DVD llega la pasta, Friedberg y Seltzer, con un presupuesto de cuarenta y cinco milloncejos de nada, hacen virguerías. El record lo tienen con la primera, Scarie Movie, que costó veinte y rentó como veintitantas veces lo que había costado.
¿Se dan cuenta qué despropósito? Ustedes poniendo a parir a los futbolistas por llevarse los millones de diez en diez, y los tíos estos, Friedberg y Seltzer, se lo están llevando muerto, oiga.
Su última “apuesta” es una que no tiene la palabra movie en el título pero que lleva ya unos setenta millones de dólares recaudados en taquillas de todo el mundo. ¿Tiene algún sentido hacer una crítica? ¿Tiene algún sentido molestarse en ponerla a parir? Y en definitiva: ¿tiene algún sentido verla?
Casi 300
(si le queda alguna duda vea el trailer... pero con cuidado)




